sábado, 24 de febrero de 2007
Todos los viernes, después del mercado, los trabajadores de la limpieza del Ayuntamiento dejan como el jaspe la calle del Mercado (la de las bodegas). Hasta aquí, todo bien, porque a ningún miguelete le gustaría ver su pueblo lleno de broza. Pero lo que resulta chocante es ver cómo toda la basura que se recoge se echa en un mismo contenedor, sin separar las basuras (cartones y papel por un lado, plástico por otro, restos orgánicos por otro, etc.). Si el Ayuntamiento les dijera a los trabajadores de la limpieza que separaran las basuras, lo habrían hecho, pero el caso es que nunca se lo han pedido. Nos preguntamos para qué se hacen tantas campañas para invitar a la población a que reciclen y separen basuras cuando el propio Ayuntamiento hace gala de un total desprecio por esta elemental norma de urbanidad.
Que tome ejemplo de los muchos migueletes y migueletas de bien que se esfuerzan en separar y reciclar pese a que no hay la suficiente cantidad de contenedores de vidrio, papel ni plásticos y a veces se ven obligados a llevar la basura hasta el contenedor en sus propios coches. Nuestro reconocimiento a esa pequeña pléyade de ciudadanos concienciados.
Publicado por Desconocido @ 19:05
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