sábado, 24 de febrero de 2007
Los migueletes que los martes van a coger el autobús a la estación, se encuentran con la desagradable sorpresa de que está cerrada porque el bar de la estación libra y es el propietario del bar el que tiene la responsabilidad de abrir las instalaciones de la estación de autobuses. Así, los martes que llueve, hiela o hace un viento de aúpa los migueletes se ven obligados a quedarse esperando de patitas en la calle.
¿Es que sería tan difícil que los responsables del Ayuntamiento se ocuparan de mantener abiertas los martes dichas instalaciones?
Publicado por Desconocido @ 19:08
 | Enviar