jueves, 08 de marzo de 2007
El origen de la desigualdad entre hombres y mujeres no es sólo cultural y sexual, sino que pasa por la cartera. Por supuesto (¡faltaría más!) que en los empleos estatales o públicos en general se cumple la ley de que la mujer y el hombre cobran lo mismo por un mismo trabajo, pero no ocurre lo mismo en las empresas privadas. Fijémonos en Miguel Esteban: el problema se ve cuando comparamos lo que cobran ellas (talleres de costura, administrativas, limpieza, etc.) con lo que cobra cualquier hombre (cualquier albañil o cualquier mecánico, por ejemplo): es raro que una mujer migueleta llegue a ganar más de 700 € al mes, y más raro aún que lo haga con su seguro, contrato de 8 horas, vacaciones, etc. En esta situación, cualquier chica del pueblo, cuando forma una pareja, llega a la conclusión de que merece más la pena dedicarse a su casa, a los hijos y a las tareas domésticas porque el compañero gana 4 veces más.
Hasta aquí, todo bien; el problema surge después, porque sin darse cuenta la mujer empieza a depender económicamente de su pareja y limita así su libertad. En esta situación, una mujer no es libre de emprender una nueva vida si las cosas van mal, porque ¿de qué iba a vivir? Tampoco puede estudiar o formarse una cultura, porque las labores domésticas absorben casi todo el día; además, el trabajo en la casa está infravalorado, porque aunque se está de guardia 24 horas muchos hombres piensan que quienes realmente trabajan son ellos, no se dan cuenta de que el trabajo doméstico no acaba nunca: se atiende al hijo si llora a medianoche, se va al médico para la familia, se limpia, se hace la comida, etc., etc., y, además, si hay alguna persona mayor al cargo de la familia, son las mujeres quienes lo cuidan. Si un hombre se va al casino o al bar, se ve normal. Si una mujer hace lo mismo con las amigas, se la ve de otra manera. Y así mil cosas.
Es necesario cambiar las cosas. Las mujeres y los hombres debemos ser iguales en derechos y en deberes. Y esta igualdad pasa también por la igualdad al recibir un salario y por el reconocimiento al trabajo doméstico. Mientras las mujeres cobren menos que los hombres no habrá igualdad real. Y mientras que las labores domésticas no reciban el reconocimiento que se merecen, pasará lo mismo.
VIVA EL 8 DE MARZO
VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

Publicado por Desconocido @ 20:09
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Cada 8 de marzo partidos, sindicatos, asociaciones, ayuntamientos, diputaciones y gobiernos de todas clases y colores sacan bonitos carteles sobre la igualdad de la mujer, hacen costosos anuncios en las televisiones y cuñas publicitarias en las radios de todo el país. Pero, después de este mogollón, las cosas se quedan en meros fuegos artificiales para quedar bien.
La igualdad de todo tipo se construye día a día, y en todos los sentidos. No podemos dejar estos temas para un sólo día del año, sino que hay que combatir la desigualdad los 365 días del año. Y no sólo la desigualdad entre hombres y mujeres, sino todo tipo de desigualdad: porque la infravaloración de la mujer, la homofobia, la xenofobia, la explotación económica o el racismo no son más que caras distintas de un mismo rostro, el rostro de aquellos que tienen la sartén por el mango y que se valen de su posición, condición social o poder económico para imponerse a los demás.
La igualdad no puede quedarse en palabras hermosas un sólo día. Los otros 364 días del año también hay que reivindicarla. Desde Izquierda Unida te invitamos a aportar, con nosotros, tu granito de arena.
Publicado por Desconocido @ 19:32
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El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se empezó a celebrar el último domingo de febrero desde 1909, promovido por mujeres de ideología de izquierdas (marxistas) de los Estados Unidos de América.
A partir de 1914 se celebra, por influencia de las marxistas alemanas, el 8 de marzo, y siempre ha tenido un marcado carácter de izquierdas. La historia de que se celebra para conmemorar el incendio provocado de una fábrica textil donde murieron las obreras estaban en huelga no es verdadera, aunque las trabajadoras textiles siempre han tenido un papel preponderante en la conmemoración de esta hermosa efeméride.
Publicado por Desconocido @ 19:29
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